MOVIMIENTO EN DECADENCIA.

En el 98 esto se decía un movimiento, hoy se ha convertido en montones de imbéciles buscando tomar alguna foto o video para subir a youtube, una bola de tontos llorando en televisión de la forma más idiota que uno podría esperar tan solo porque su equipo hizo un gol o quedo eliminado de alguna liguilla. Lo vivido en Torreón fue patético de verdad, “Vamos por ellos”, decía un chico de Torreón que invitaba a los suyos a buscar a los de Tigres, no pasaba de 14 años, si cae preso seguro que su mama le de un recibimiento a nalgadas más espectacular que el propio recibimiento que le dio la barra del santos a su equipo.
Y entre todos hemos conformado la mayor estupidez de Latinoamérica, justo cuando nuestro fútbol y nuestros recursos daban para mucho más, algunos se conformaron con ganarse unos cuantos pesos en esto en lugar de trabajar, de ganarse la vida por la buena, otros se conformaron con hacer que su estupidez se apoderara de la tribuna de su equipo.
¿Quién les dijo que eso era ser barristas?, amarillos, verdes, rojos, azules, todos por igual, una bola de idiotas es lo que hemos sido, entre mas hacemos más nos quitan, no podemos meter más que banderitas que midan menos de un metro, no hay trapos, no hay entradas de visitante y ahora por “la violencia” de los nenes que andan sueltos jugando a ir a buscar al visitante, ahora tenemos que credencializarnos, que ridiculez ganada por nosotros mismos claro, lo cual nos deja pocas posibilidades para la queja. Quizá nadie se de cuenta de la gravedad del asunto, la credencialización implica cortar la libertad para ir al fútbol, eso no está nada bien, el fútbol es un espectáculo público libre para cualquiera que pague una entrada o más bien eso era.
El mundo de la sociedad normal esta en nuestra contra, si ya lo sabíamos bien, le dimos todas las armas para darnos en la madre, porque está bien que un hincha te escupa, te agreda, te aviente cerveza o lo que tenga a la mano, pero desde la perspectiva del barrista, las cosas son distintas, uno por hacer cualquiera de esas cosas, va preso sin ninguna posibilidad, ¿la defensa social?, no existe para nosotros, somos unos perros mal vistos y como tales debemos ser tratados, concepto que reina en las directivas, seguridad del estadio, policías y aficionados regulares de cualquier club.
Un chico de 14 años, divirtiéndose con la violencia, incitando a los suyos a ir a buscar a los de Tigres, seguro que se siente el rey de Roma, tiene el trapo de San Nicolás que se robo cobardemente de un carro y por eso se siente inmortal, ese chico es la insignia hoy en día de nuestra gran estupidez, no importa si es de Santos o de cualquier club, la mayoría actúa así, sin conciencia, sin códigos, sin nada. El mismo chico que termina siempre demandando, el que tira la primera piedra y se vuelve blanca palomita ante el juez, estamos verdaderamente hartos de ese aplique.
Que importa quién viene de local y quien va de visitante, si lo hiciéramos por convicción no andaríamos subiéndolo a la red, pero se hace por imagen, hoy en día a mas de 12 años de la primer barra en México, siguen siendo pocos los que hacen más de 10 dominadas con una pelota en los pies y mas pocos los que pueden sentarse a debatir sobre fútbol cancha, no hicimos un movimiento, esa es la verdad.
< REGRESAR